Se sentaba lo más lejos de mi
lado que le permitía la mesa, pero con la silla vuelta hacia mí. Llevaba el pelo
húmedo y despeinado, pero, aun así, parecía que acababa de rodar un anuncio para
una marca de champú. El Deslumbrante rostro era amable y franco. Una leve sonrisa
curvaba sus labios perfectos, pero los ojos aún mostraban recelo.

HERMOSOO
ResponderEliminar